
En un escenario corriente, casi todos los jugadores empujan pre flop con cartas desiguales altas como AK, que es su exponente máximo. Es, además, el proceder ortodoxo.
Dos aclaraciones:
1. No entrarán en consideración los palos.
2. Tiene que ver con la denominación de las apuestas posibles pos flop: apuesta de valor cuando espejó y de continuación cuando no.
Por último, la personalidad de los actores.
1. El jugador A sólo apostará cuando espeje en el flop. Si apuesta exclusivamente al espejar, sus apuestas de valor se producirán con una frecuencia del 32%. Son las veces que el flop dé un rey o un as.
2. El jugador B apostará casi siempre, algo así como el 90% de las veces.
3. En cambio, este último jugador, el C, tiene una frecuencia de apuestas pos flop deI 60%.
Aunque se incluyan las veces en que se manda con pares altos o que al menos superen a la carta más alta del flop, se estará mandando con juego no mucho más de una cada tres veces.



