La hipnosis y el póker: mira fijamente…
Rosemary Owen, de 51 años, vive en Leeds, una pequeña ciudad de Inglaterra. Ella es terapeuta desde hace más de 10 años y hasta hace muy poco se dedicaba poker solo a ayudar a personas enfermas a liberarse de malos hábitos, fobias, temores, etc. Hoy, esta señora ha descubierto una curiosa y muy rentable forma de ganancia debido a la explosiva y masiva popularidad actual del póker.
Como el interés de la gente en el póker y la cantidad de dinero que invierte en mejorar su juego, ha crecido tanto, Owen ha optado por ofrecerse para practicarles la hipnosis a sus pacientes para lograr mejorar sus habilidades como jugadores de póker.
De esta manera, Owen ayuda a sus clientes a, por ejemplo, eliminar todo tipo de emociones de sus rostros (a poner “cara de póker”), y no mostrar nervios frente a una buena mano o frustración frente a una no tan buena, que recordemos, son las claves del bluff en el póker.
También forma parte de la terapia que les ofrece a sus potenciales clientes, el enseñarles a extraer cualquier pensamiento negativo de sus cabezas y transformarlos en pensamientos positivos y de profunda concentración. Esta terapeuta desarrolla distintas técnicas aprender poker de acuerdo a las particularidades de cada jugador que solicite sus servicios. Los jugadores de póker que se han sometido al tratamiento con Rosemary, ya han asegurado poder demostrar que su juego en el tapete ha mejorado notoriamente, al igual que sus ganancias. ¿Será esto posible?



